18 ene. 2017

10 secretos para incrementar tu autoestima

Por: Hugo Landolfi



La clave para se felices en esta vida reside en el amor hacia nosotros mismos. No caigamos en la arrogancia, pero tampoco en la ausencia. Olvídate por un momento del mundo exterior, desconéctate y pregúntate: ¿Realmente me amo tal y como soy? Responde de manera sincera y, si realmente sientes que sí lo haces, entonces bien por ti, pero en caso de que respondas con un no, no hay que desesperarse: existe una salida y a lo mejor la puedes encontrar con estos consejos.

Una baja autoestima puede causar a nuestra vida un sin número de problemas, entre ellos encontramos la falta de confianza en uno mismo, lo que al mismo tiempo origina una carencia de determinación y empeño. En general, una baja autoestima nos pone más en un estado de sobrevivencia en lugar de vivir plenamente, haciéndonos ver el vaso siempre medio vacío.
Ahora dejemos de hablar de problemas y vayamos directo al grano, es decir, a las soluciones.

Aquí tienes a tu disposición un listado con 10 estrategias que intentarán ayudarte a mejorar tu autoestima, devolviéndote las ganas de vivir y superarte día a día.


1. Empieza a conocerte en serio

¿Cómo saber lo que quieres si no te conoces a tí mismo? Esta estrategia toma como centro y punto de partida el autoconocimiento. Empieza a sumergirte poco a poco en las profundidades de tu propio ser, para encontrar las respuestas que tanto buscas.

Penetraremos en lo más profundo de tu ser con las siguientes preguntas, que darán de poco en poco, luces sobre quién eres en realidad y lo que quieres lograr en tu vida:

* ¿Qué es ese algo que te hace especial y único? Deja de lado por un instante lo que no eres o los deseos de lo que quieres ser, y concéntrate en explicarte a ti mismo ese factor que te hace un ser diferente. Una vez lo encuentres, abrázalo y aprécialo. Al hacerlo te estará conociendo más a ti mismo.

* Si el día de tu muerte fuera mañana, ¿estarías contento con la vida que has vivido? Esta pregunta puede resultar dura para algunos o muchos, pero hemos de tomarla por el lado positivo. Empieza a evaluar todo lo que has hecho en tu vida hasta el momento, y sinceramente considera si hasta el momento has podido si quiera alcanzar una parte de la felicidad que anhelas. Esta pregunta nos hace también apreciar más el paso del tiempo y ser conscientes de que todo tiene un final y que el tiempo nunca se detiene. Que el mejor momento para tomar las riendas de nuestras vidas es hoy y en este preciso instante.

Siguiendo este sencillo mecanismo podrás tener una mejor visión de tu ser, pero tienes que poner de tu parte, dado que tu fuerza de voluntad será la que determine tu éxito.

Una vez tengas entre tus manos este retrato vivo de lo que eres, te ayudará a conocer mejor tus emociones más frecuentes, los pensamientos que transitan más por tu cabeza, tus puntos fuertes y también los débiles, etc. Teniendo esta imagen de tí mismo, puedes utilizarla ingeniosamente como una referencia para edificar en ti más confianza y por ende elevar tu autoestima.

 Recuerda, una autoestima saludable es esencial para una vida feliz.

2. No intentes complacer a todo el mundo

Una de las cosas que en repetidas ocasiones hace mucho daño a nuestra autoestima es el intentar agradar a todo el mundo. Entiéndelo: no puedes agradar o complacer a todos, dado que esa es una regla inquebrantable de la vida, porque todos somos diferentes, con diferentes metas y gustos.
Esta estrategia es simple y directa, consiste en solamente ser tú mismo (pero primero debes saber quién eres). Deja de preocuparte por los demás y desenvuélvete tal y como eres, así te sentirás cómodo y verdaderamente libre.

Debes intentar lograr que las personas que te rodean no sean el eje de tu vida, entendido esto como que no debes realizar tus obras cotidianas fundamentado en agradarles sino en desarrollar a la persona que estás llamada a ser, independientemente que esto sea del agrado o no de otros.

El mero hecho de complacer a otros por el simple hecho de complacerlos es, muchas veces, un camino para erosionar la imagen que tienes de ti mismo pues no lograr actuar en función de lo que genuinamente quieres o deseas sino en función de lo que otros esperan de ti. Y ese a veces es un camino para perderse a uno mismo.

3. Aprende a decir que NO

Existe el sí, pero también el NO. Aprende a decirlo: Un campo de fútbol tiene límites fijos, lo mismo debes hacer tú contigo mismo. Esto lo conseguirás al aprender a decir que NO. Al negarle algo a alguien (con fundamento) fijamos los límites, tanto para ti como para las personas de tu alrededor. Al decir, como he mencionado recientemente, que debemos decir NO “con fundamento”, me refiero principalmente a evaluar si te sientes cómodo con tal o cual situación y, basado en eso, podrás decidir con un FUNDAMENTO adecuado, si dirás que SÍ o que NO.

Dale este pequeño cambio a tu actitud y sentirás más control sobre tu vida, lo cual generará un incremento muy bueno en tu autoestima. Quiero aclarar que no se trata, lo recomendado en este punto, de un simple decir NO por el mero hecho de decirlo sino en oponernos a aquellas cosas que nos conducen por caminos que no son los nuestros.

4. Lleva un diario personal

Todos llevamos dentro de nosotros la capacidad de expresar con palabras nuestros sentimientos y sueños. Usa esa capacidad para elevar tu autoestima y enrumbar hacia mejores aguas tu vida. ¿Cómo? Descubre cómo hacerlo con los consejos que siguen:
Escoge un cuaderno para que sea tu diario. Diariamente escribe en él tus metas, creencias y sentimientos, hazlo en aquellos momentos del día donde te sientas más libre y con mayor ligereza para dejar las ideas fluir. Trata de mantener esta costumbre contigo para siempre, pero hablaremos más específicamente sobre cómo el diario y su análisis ayudan a combatir la baja autoestima.

¿A qué horas vas usualmente a dormir? Tómate unos 10-15 minutos antes para leer lo que has escrito en tu diario a lo largo del transcurso del día. Verás frecuentemente que tus ideas son limitantes y tus sentimientos tienden al pesimismo. Más no debemos desanimarnos, dado que esto es un fiel reflejo de una realidad y hemos de recordar que somos nosotros los arquitectos y constructores de nuestra concepción de dicha realidad. Usa este poder para cambiar tu actitud hacia la vida.

Para llegar a usar este poder sabiamente, cuestiona tus ideas plasmadas en el diario, critica tus metas y analiza tus emociones. Elimina esas ideas que solo cortan las alas de un futuro prometedor, y nos dejes que los sentimientos actuales te repriman y, además de poner énfasis en las metas escritas en tu diario, analiza si de verdad son lo que quieres para tu vida, sí es así, imagínate en un futuro donde ya has concretado tus más importantes metas. Solamente, no olvides tomar acción.

Usa tu diario como una manera de desahogarte y al mismo tiempo como un espejo de tu interior, úsalo inteligentemente: tú puedes hacerlo.


5. ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?

¿Vaso medio lleno o medio vacío? Mejor corre y llénalo: Una de las cosas que caracterizan a la baja autoestima es su fuerte tendencia al pesimismo y la desconfianza en uno mismo, originando esta última un gran obstáculo a la hora de tomar acción, puesto que no creemos en nosotros mismos, y esto apaga la llama de la motivación. Esta estrategia para enfrentar tu problema de autoestima se basa en dejar de ser tan negativo y, más importante aún, tomar una actitud de acción y determinación. Esto lo conseguiremos primero definiendo nuestras metas más importantes y, una vez teniéndolas, procederemos a categorizarlas por su grado de importancia (he aquí la importancia de conocernos a nosotros mismos).

Ya debes tener una lista organizada de tus metas y ahora es momento de dividir cada una en “pedazos”, con esto quiero decir que debes hacer de tu meta un conjunto de “sub-metas”, siendo una parte de ellas de corto plazo, otra parte de mediano plazo y otro pedazo corresponde al largo plazo.

¿Por qué usar esta estructura? Normalmente la falta de paciencia es la responsable de acabar con nuestros proyectos, pero al usar esta técnica para segmentar tus metas, estas se vuelven más fáciles de alcanzar. Ten presente que podremos reducir el estrés que esto genera manipulando la idea del tiempo que tengamos (lo cual es un pensamiento limitante), y hecho esto, nuestra determinación y motivación empiezarán a arder más vivamente. Somos en mayoría seres impacientes y, al ver que nuestros esfuerzos empiezan a dar resultados (aunque estos sean mínimos), sin duda alguna nos alegrarán y motivarán a seguir empujando, pero esto también depende de ti.

Puedes acompañar esta estrategia con un simple truco que consiste en tratar de sonreír más a lo largo del día. Pero no se trata simplemente hacerlo por hacerlo: trata de encontrar en tus memorias algún momento agradable, recréalo en tu mente, siéntelo y sonríe para hacer renacer en tu rostro la magia de ese feliz recuerdo. Parece simple, pero ayuda mucho a la hora de levantar nuestra autoestima dado que nos abrirá la puerta a apreciar más nuestra vida y a disfrutar de las pequeñas cosas que esta ofrece.

Por último, recuerda: “Uno no nace sabiendo caminar, primero se gatea.”

6. El fracaso tiene un lado positivo

El fracaso es un triunfo: ¿Eres de los que creen que solo hay dos caminos en la vida, uno que lleva al triunfo y otro al fracaso? Pues la realidad de las cosas es otra: para llegar al triunfo indudablemente te encontrarás con varios fracasos en el camino, pero es tu decisión hacerlos un obstáculo o aprender de ellos.

El error no está en fracasar, sino que el error se encuentra en no aprender de los mismos. Tómalos (a los errores) como experiencias que te nutren para seguir adelante, úsalos como alertas para hacer cambios a ciertos aspectos de tu plan. Y lo más importante, no te rindas. Los fracasos son una fuente de conocimiento impresionante, y son estos los que nos permiten encontrar el verdadero camino hacia el logro de nuestra meta.

¿Cómo ayuda esto a nuestra autoestima? Muchas veces nos criticamos demasiado y ponemos sobre nuestros hombros una carga muy pesada que a la larga daña nuestra autoestima y crea una imagen apática y distorsionada de lo que somos. Al aceptar al fracaso como una herramienta para el éxito, dejas esa pesada carga atrás, lo cual te permitirá lograr de ti una nueva imagen, mucho más viva y buena.

7. Haz cosas que te inspiren

Todos necesitamos algo que nos mueva, algo que nos lleve a hacer grandes cosas, que nutra nuestras ganas de hacer algo en esta vida. Una baja autoestima es, en números ocasiones, una señal de falta de inspiración en nuestra vida.

Afortunadamente, esto es fácilmente solucionable, sobre todo teniendo en nuestras manos el poder del internet.
Busca lecturas, frases, videos, audios o cualquier material que pueda inspirarte. No envidies los logros de otros, mejor alégrate y úsalos como una guía e inspiración para tus propios fines porque en fin: si él o ella pudo, ¿por qué yo no?

Los libros de autoayuda pueden también ser una fuente importante de inspiración. Solamente recuerda usar estos elementos como complementos, para concretar algo tienes sí o sí que tomar acción. Mas con la ayuda de material que te ayude a inspirarte, tomar acción se volverá más sencillo.

8. No te compares con otros

Mucha gente tiene la predisposición a compararse con otros. Esta conducta puede dañar nuestra autoestima, en especial si estamos muy lejos de nuestro modelo a seguir. Es decir, el error no está en tener un modelo a seguir, sino en querer ser como esa persona y compararse constantemente. Eres único, no existe la necesidad de compararte con otros. Tu única tarea es superarte a ti mismo a través del tiempo. Toma a otras personas como ejemplos, pero no como competidores. Al entender y aplicar esto, nuestra autoestima dará un agradable salto debido a que dejamos ese afán de compararnos y nos enfocamos más en desarrollar a nuestra propia persona.

9. Libérate

Los factores externos afectan nuestra autoestima. El sentirse un fracasado por no llegar a las expectativas de los padres, sentir que uno no encaja en el grupo o sociedad, ser víctima del peso ejercido para seguir ciertas conductas. Son estos y muchos otros factores los que pueden hacer a nuestra autoestima ir en un viaje profundo a los abismos del desprecio de uno mismo.

Para corregir esto, hay que aprender a amarnos tal y como somos, y aceptarnos. Pero cuidado, no hay que ser conformistas. Si hay algo que puedes arreglar, hazlo. No te dejes engañar que aceptarte y quererte a ti mismo es quedarte únicamente con tu situación actual. El amor hacia nosotros mismos se hace notar cuando tomamos en nuestras manos la responsabilidad por mejorar en todo aspecto de nuestra vida.

¿Tienes sobrepeso? Acéptalo y trata de que ese amor por ti mismo te impulse a mejorar tu situación, en caso una de tus metas sea el tener un mejor cuerpo y salud (estos dos deben siempre ir juntos). Este es un simple ejemplo ilustrativo. Deja de lado el qué dirán y empieza a desenvolverte tal y como eres, sin ninguna máscara más que tu propio rostro.

10. Celébrate a ti mismo

Tendemos a ser muy duros con nosotros mismos y a no celebrarnos. No te digo que te construyan un altar o algo por el estilo, simplemente marca los eventos más importantes de tu vida, es decir los logros que más orgullo te han hecho brotar del corazón.

Eres un ser maravilloso, viniste desnudo a este mundo y ya llevas ropa: eso es un logro. Celebra cada cosa buena que hagas en tu día a día, pero no olvides hacer también un balance con tus errores cometidos, más no los tomes de la manera negativa, aprende de ellos (¡celebra esto también!).

Siéntete feliz de seguir con vida, tienes más oportunidades de lograr tantas cosas que tu corazón anhela. Date pequeños obsequios, un poco de chocolate puede dibujarte una sonrisa, más aún al saber que lo hemos ganado al hacer algo bueno: un regalo de nosotros para nosotros.

Conclusiones

Una autoestima estable y saludable es una carta segura a la felicidad personal. Llevará trabajo y tiempo repararla, pero realmente vale la pena. Hay un mundo externo y uno interno, y es este último el más importante para tu felicidad, dado que es tu realidad, la que vives dentro de ti día a día, segundo a segundo.

Toma estas 10 estrategias y combínalas, cada una tiene algo importante que aportar. Acomódalas inteligentemente de acuerdo a tus necesidades. Y solo me queda decirte:

¡Empieza a amarte y se feliz!




Referencias adicionales:
1) Dumb Little Man.
2) Causas de la baja autoestima en Tus buenos momentos.
3) Extractos de “De la autoestima al egoísmo” de Jorge Bucay.



Fuente bibliográfica
LANDOLFI, HUGO, 2015. 10 secretos para incrementar tu autoestima :: VictimaProtagonista.com. Libro de autoayuda «De víctima a protagonista» [en línea]. [Consulta: 19 enero 2017]. Disponible en: http://victimaprotagonista.com/10-secretos-incrementar-autoestima/. 

16 ene. 2017

Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes

Por: Rosario Linares






¿Sabes qué es la resiliencia? ¿Quieres aprender a ser más resiliente?


A veces la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño largamente anhelado, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

Resiliencia: definición y significado

La resiliencia, según la definición de la Real Academia Española de la Lengua es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, pero en psicología añadimos algo más al concepto de resiliencia: no sólo gracias a ella somos capaces de afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas , sino que también podemos salir fortalecidos de ellas.

La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.

Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

 resiliencia practica

La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?

La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos  podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.

De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

¿Qué caracteriza a una persona resiliente?
Las personas que practican la resiliencia:

1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.

2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.

3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.

4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?

5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.

6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.

7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.

8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.

9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.

10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.

11. Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.

12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.

resiliencia niños

La resiliencia en los niños

Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario.

Algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?



Fuente bibliográfica
LINARES, ROSARIO, 17/11/2014. Resiliencia: Los 12 hábitos de las personas resilientes. El Prado Psicólogos [en línea]. [Consulta: 16 enero 2017]. Disponible en: http://www.elpradopsicologos.es/blog/resiliencia-resilientes/. 

15 ene. 2017

51 libros clásicos que debes leer para saber de literatura




Por: Alejandro López



Nadie ha dicho que los clásicos son perfectos. En realidad, la opinión común de un sinfín de lectores sobre obras tan alabadas como los poemas épicos de Homero o textos densos e inagotables de la pluma de Joyce o Alighieri los identifica más con la sosería, carencia de emotividad o con un estilo “lento y parsimonioso” que con un estado de arte. 

En pleno siglo XXI, las opiniones que afirman la literatura se acerca cada vez más a un marasmo de simpleza, personajes acartonados o insignificancia narrativa se agolpan como si se tratara de una moda, una actitud que trata de rescatar tiempos pasados por su cualidad de mejores o simplemente, por el desconocimiento de las obras que marcan el rumbo del presente. 

Se trata de un principio nostálgico que en la mayoría de los casos, carece de una conexión real con la realidad: todo el mundo supone que los tiempos pasados fueron mejores, aún sin el conocimiento de ambos momentos históricos. Éste es el resultado de una visión idealizada del pasado, que no sólo funciona para resguardar la memoria, también asegura vínculos de pertenencia a través de la nostalgia. 

¿Conoces los clásicos, tanto como los autores que marcaron el siglo pasado o los tan criticados contemporáneos? Descubre cuáles son las principales obras de autores nacidos antes del siglo XX (la referencia literaria que todos llevan en mente) y toma las herramientas necesarias para hacer una crítica informada sobre la literatura actual y tender puentes entre la misma y los grandes clásicos que la forjaron o en todo caso, representaron una ruptura con la tradición anterior:



“La epopeya de Gilgamesh”  (c. 2000-2500 a.C.)

“La Ilíada” (s. VI a.C.) – Homero

“Edipo Rey” (s. IV a.C.) – Sófocles

“Lisístrata y la asamblea de las mujeres” (s. IV a.C.) – Aristófanes

“El arte de amar” (s. I a.C.) – Ovidio

“Eneida” (s. I a.C.) – Virgilio

“La Divina Comedia” (1313) – Dante Alighieri

“Decamerón” (1353) – Giovani Boccaccio

“El Príncipe” (1513) – Nicolás Maquiavelo

“La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades” (1554)



“Romeo y Julieta” (1597) – William Shakespeare

“El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” (1605) – Miguel de Cervantes

“La verdad sospechosa” (1619) – Juan Ruiz de Alarcón

“Fuenteovejuna” (1619) – Lope de Vega

“La vida es sueño” (1635) – Pedro Calderón de la Barca

Respuesta a Sor Filotea de la Cruz” (1691) – Sor Juana de la Cruz

“El rizo robado” (1712) – Alexander Pope

“Robinson Crusose” (1719) – Daniel Defoe

“Los viajes de Gulliver” (1726) – Jonathan Swift

“Tom Jones” (1749) – Henry Fielding



“Cándido” (1759) – Voltaire

“Justine o los infortunios de la virtud” (1791) – Marqués de Sade

“El sobrino de Rameau” (1805) – Denis Diderot

“Fausto” (1808) – Johann Wolfgang von Goethe

“Orgullo y prejuicio” (1813) – Jane Austen

“Frankenstein” (1818) – Mary Shelley

“Oliver Twist” (1837) – Charles Dickens

“El Conde de Montecristo” (1844) – Alejandro Dumas

“Cumbres borrascosas” (1847) – Charlotte Brontë

“Moby-Dick” (1851) – Herman Melville


“Canto a mí mismo” (1855) – Walt Whitman

“Madame Bovary” (1856) – Gustave Flaubert

“Las flores del mal” (1857) – Charles Baudelaire

“Los Miserables” (1862) – Victor Hugo

“El beso” (1863) – Gustavo Adolfo Bécquer

“Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas” (1865) – Lewis Carroll

“Guerra y Paz” (1869) – León Tolstói

“Una temporada en el infierno” (1873) – Arthur Rimbaud

“Las aventuras de Huckleberry Finn” (1884) – Mark Twain

“Crimen y Castigo” (1886) – Fiódor Dostoyevski




“Cuentos de Melpómene” (1886) – Antón Chéjov

“Azul” (1888) – Rubén Darío

“El retrato de Dorian Gray” (1890) – Oscar Wilde

“Las once mil vergas” (1907) – Guillaume Apollinaire

“Los bandidos del Río Frío” (1891) – Manuel Payno

“Santa” (1903) – Federico Gamboa

“En busca del tiempo perdido” (1913) – Marcel Proust

“Los de abajo” (1915) – Mariano Azuela

“La amada inmóvil” (1922) – Amado Nervo

“El lobo estepario” (1927) – Herman Hesse


“Doña Bárbara” (1929) – Rómulo Gallegos




Fuente bibliográfia
ALEJANDRO LÓPEZ, 2017. 51 libros clásicos que debes leer para saber de literatura | Cultura. Cultura Colectiva [en línea]. [Consulta: 17 enero 2017]. Disponible en: http://culturacolectiva.com/51-libros-clasicos-que-debes-leer-para-saber-de-literatura/. 




14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente


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En La piedra de Sísifo somos acérrimos defensores de la lectura. Tanto que rayamos en lo pesado. Hemos escrito decenas de artículos hablando de los beneficios de esta actividad. Sí, quizá no seamos precisamente los más objetivos e imparciales, pero la ciencia nos da la razón. Diferentes estudios han demostrado que leer mejora la memoria y la empatía, que nos hace sentir mejor, más positivos, que repercute en la salud ayudando a combatir la depresión y a reducir el estrés y las posibilidades de desarrollar alzhéimer. Tan poderosa es la literatura que puede influir en las decisiones que tomamos en la vida real. Aunque, eso sí, es necesario practicarla sino a diario de forma regular.

   The Expert Editor, una empresa de edición y corrección profesional con sede en Parkdale, Australia, ha elaborado una infografía donde se recogen catorce beneficios de la lectura, tanto para el cuerpo como para la mente. Muchos de ellos, por no decir casi todos, los hemos mencionado en algún momento, pero ahora los volvemos a recoger a modo de recopilación. Estos son catorce de los muchos beneficios que la ciencia ha demostrado que aporta la lectura.

1. La lectura estimula las conexiones neuronales existentes en el cerebro.

2. Leer poesía de gran complejidad ?por ejemplo, Shakespeare? ayuda al cerebro a permanecer elástico y activo.

3. Mantener el cerebro en funcionamiento con actividades como la lectura disminuye el deterioro mental de los ancianos en un 32%.

4. Cuando lees un libro te obliga a recordar un montón de cosas, incluyendo los diferentes personajes, y también la trama principal y cualquier subtrama a lo largo de la historia. Leer un libro crea nuevos recuerdos para tu cerebro, lo que significa que se crean nuevas sinapsis y se fortalecen las ya existentes. Por lo tanto, la memoria a corto plazo y la capacidad para recordar mejoran.

5. Un estudio demostró que los pacientes deprimidos mostraron una mejoría cuando se les recomendó leer historias en voz alta. Dijeron que se sentían mejores y más positivos.

6. En el caso de la depresión, libros de autoayuda son un buen recurso porque las personas consiguen intervenciones de baja intensidad. Aunque los libros de autoayuda pueden ser buenos para esto, no solo son los únicos que ayudan a los pacientes con depresión sino que leer otro tipo de libros también puede resultar beneficioso.

7. Hay estudios que han demostrado que la lectura puede reducir el estrés aproximadamente en un 68%.

8. Los ancianos que hacen juegos de desafío mental o leen libros de forma regular pueden ser dos veces y media menos propensos a desarrollar alzhéimer.

9. Crear un ritual a la hora de acostarse, como leer, le hace ver a tu cuerpo que es hora de relajarse e ir a dormir. Sin embargo, esto sólo se aplica a los libros de papel y no a los electrónicos que pueden tener el efecto contrario, mantenerte despierto y hacer que tu calidad de sueño empeore.

10. Los niños que leen desarrollan una mayor capacidad para comprender conceptos abstractos, para aplicar la lógica en distintas situaciones, para reconocer la causa y el efecto y para utilizar el juicio crítico.

11. Numerosos estudios han demostrado que los estudiantes que están expuestos a la lectura antes de preescolar tienen más probabilidades de hacerlo bien en todas las facetas de la educación formal.

12. Un libro para niños muestra un 50% más de palabras a un niño que al ver un programa de televisión.

13. Los investigadores han descubierto que aquellos que leen acerca de los personajes que hacen algo tienen más probabilidades de hacer esa actividad en la vida real. Esto significa que te puedes sentir más motivado para pedirle un aumento de sueldo a tu jefe o para cumplir esos objetivos que otra persona sí ha alcanzado.


14. Identificarse con los personajes de un libro también ayuda a experimentar emociones, sensaciones y sentimientos que se tendrían en la vida real y con personas reales. Por ejemplo, te puedes identificar con las personas tímidas si lees acerca de un personaje tímido.


Fuente bibliográfica
14 beneficios de la lectura para tu cuerpo y tu mente. La piedra de Sísifo [en línea], 2016. [Consulta: 15 enero 2017]. Disponible en: http://lapiedradesisifo.com/2016/12/04/14-beneficios-de-la-lectura-para-tu-cuerpo-y-tu-mente/. 

3 ene. 2017

La maravillosa carta abierta de un profesor a sus alumnos suspendidos






La vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas, y eso es lo que realmente os quiero ahorrar”, explica Pablo Poó Gallardo
Pablo Poó Gallardo. Así se llama el profesor sevillano que ha dado una lección de vida a sus alumnos suspendidos vía Youtube. En menos de cinco minutos de grabación, Poó explica a sus estudiantes más rezagados el porqué es tan importante estudiar.

No sabéis nada de la vida. La vida es una putada. La vida no te espera, no te comprende, no te hace recuperaciones. Vosotros ahora vivís muy bien. Vuestra única obligación es estudiar, y no la cumplís mucho”, explica el profesor.


Poó pone el acento en le hecho de que la vida que viven ahora mismo sus alumnos, en nada se parece a lo que se van a encontrar en un futuro. “Llegáis a casa y os pagan vuestra comida, vuestros padres os pagan la ropa y vuestros móviles, a los que rompéis la pantalla cada dos por tres. Os pagan hasta vuestros botellones, puta madre todo. Pero es que la vida no es esta burbuja en la que vosotros vivís durante los cuatro años de la ESO”.

Y pone el acento en que no es una cuestión de capacidades. “No es que no podáis, es que no queréis. Tenéis capacidad de sobras, lo sabéis, os lo digo todos los días. Vuestro problema no es de capacidad, sino de esfuerzo. Sois unos vagos, lo decimos en clase y hasta os reís, porque lo reconocéis. Pero cuando salgáis de aquí, la vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Y eso es lo que realmente os quiero ahorrar”.

La vida os va a poner en vuestro sitio a bofetadas. Y eso es lo que realmente os quiero ahorrar

PABLO POÓ GALLARDO






Con su discurso, este profesor sevillano intenta abrirles lo ojos a sus alumnos. “Imagina cuando salgas de aquí. ¿Tú crees que si no tienes la nota media suficiente vas a entrar en el ciclo ese que quieres entrar? No vas a entrar, no le vas a dar pena absolutamente a nadie. Entonces qué, otra vez a casa a lamentarte, a comerte con patatas el título de la ESO”

Su obsesión es que estén preparados para los que se les avecina. ’’Pero maestro, yo para qué quiero saber el romanticismo, a mí eso me da igual’. No tenéis referentes culturales, no entendéis los textos que leemos (…). 

Cuando vayas a firmar un contrato, a lo mejor estás poniendo tu firma sobre un sueldo de mierda, o sobre una jornada laboral que es eterna, y ni te has dado cuenta, y se aprovecharán de vosotros”, advierte.

Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible

“No tenéis herramientas, no tenéis sentido crítico… ¿Tú no sabes que hace 200 años unos románticos intentaron romper con todo y mandar el sistema a tomar por saco? ¿Qué pasa? ¿Te vas a creer que hay cosas imposibles? ¿Que nunca se podrá ir en contra de lo establecido? 

Como tú no tienes idea de nada, no sabrás que otros han conseguido ya lo que tú pensabas que era imposible. Parece mentira, pero en las mentes abiertas es más difícil entrar. Una mente cerrada se conquista con mucha facilidad, sólo tiene una puerta”.

El conocimiento os hará libres. La libertad es fundamental en el día de hoy. Para que no escuchéis la tele y os creáis todos lo que os dicen desde un atril, desde un mitin, para que después vayas al bar y repitas lo que ellos quieren que repitas. Y bueno, con el paro y las chapucillas que vayas haciendo irás tirando. 

Pero es que hay una vida maravillosa mucho más allá de lo que vosotros os pensáis. 

Y sólo se va a ganar con esfuerzo. Y lo tenéis que empezar a demostrar desde ahora”, esgrime Poó.

Por todo ello, este maestro pide a sus alumnos que a partir de enero se dejen de “tonterías”. “Vamos a poner ganas porque algunos, los que quieren que seáis felices desde los doce hasta los 16 años les importáis sólo hasta que termináis la ESO. Y yo he firmado con vosotros un contrato de por vida”, concluye.

Yo he firmado con vosotros un contrato de por vida

PABLO POÓ GALLARDO
Profesor



Fuente bibliográfica
YouTube: La lección de un profesor para sus alumnos suspendidos. La Vanguardia [en línea], 2016. [Consulta: 30 diciembre 2016]. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/vida/20161229/412966055750/maravillosa-carta-abierta-profesor-alumnos-suspendidos.html. 
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